Incontinencia
Urinaria de esfuerzo/estrés



INTRODUCCIÓN
El tratamiento de la IUE está dirigido a aumentar la
resistencia uretral para evitar que la presión intravesical
supere a la intrauretral durante la actividad física.
En
el momento actual, las posibilidades de tratamiento disponibles
para el tratamiento de la IUE son la Rehabilitación
Muscular del Suelo Pélvico y la Cirugía.
La selección de un tratamiento específico depende
de la gravedad de los síntomas y cuánto afectan
el estilo de vida de la persona.
La incontinencia por estrés en las mujeres se trata en
sus inicios con la modificación del patrón de
comportamiento (medidas higiénicas y cambios en el comportamiento
) y ejercitación de la pelvis. Hay algunas técnicas
que pueden ayudar, como la biorretroalimentación o la
estimulación eléctrica de los músculos
de la pelvis. Pero cuando los síntomas son más
graves y las medidas conservadoras no ayudan, el tratamiento
es la cirugía.
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CAMBIOS
EN EL COMPORTAMIENTO
El
cambio en el patrón de
consumo de líquidos y de vaciado puede
mejorar los síntomas de incontinencia por estrés.
El médico puede recomendar la disminución del
consumo de líquidos si es excesivo durante el día
(no, si se toman cantidades normales).
La
micción más frecuente puede ayudar a algunos pacientes
a disminuir la cantidad de orina filtrada. El estreñimiento
también puede empeorar la IU, por lo tanto, se recomiendan
tratamientos médicos o nutricionales para ayudar a conservar
hábitos intestinales regulares. Finalmente, se ha demostrado
que la pérdida de peso disminuye la incontinencia por
estrés en pacientes con sobrepeso.
Algunas
personas con incontinencia severa por estrés pueden modificar
su nivel de actividad para evitar los movimientos que producen
mayor fuga de orina. La persona puede desear modificar actividades
que implican saltar, correr y cualquiera que genere un aumento
de la presión abdominal.
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TERAPIA
DE LOS MÚSCULOS DEL PISO PÉLVICO
Los
ejercicios del suelo pélvico, también llamados
ejercicios
de Kegel, fortalecen
la musculatura de la pelvis disminuyendo o eliminando las pérdidas
de orina con el esfuerzo. Son sencillos y no requieren equipos
especiales, aunque una modalidad de ejercicios utiliza conos
de diferentes pesos.
Estos
ejercicios han demostrado ser buenos para controlar la fuga
de orina que se presenta en las personas con incontinencia por
estrés. El principio fundamental es el fortalecimiento
de los músculos del piso pélvico, mejorando la
función del esfínter uretral. El éxito
depende de la técnica apropiada y del cumplimiento de
un programa regular de ejercicios.
Algunas
mujeres pueden usar conos vaginales para fortalecer los músculos
del piso pélvico. El cono pélvico es un dispositivo
pesado que se inserta en la vagina. La mujer debe tratar de
contraer los músculos del piso pélvico esforzándose
por conservar el dispositivo en el sitio. Se debe mantener la
contracción hasta 15 minutos. Se debe realizar dos veces
al día. Al cabo de 4 a 6 semanas, cerca de un 70% de
las mujeres han tenido alguna mejoría de sus síntomas.
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REHABILITACIÓN
DEL SUELO PÉLVICO

Ver
ejercicios de Kegel o suelo pélvico
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BIORRETROALIMENTACIÓN
Y ESTIMULACIÓN ELÉCTRICA
Si
la persona no es capaz de realizar los ejercicios de Kegel o
la rehabilitación del suelo pélvico correctamente,
la biorretroalimentación y la estimulación eléctrica
pueden ayudarla a identificar
el grupo de músculos correcto (apropiados)
que debe poner a trabajar. La biorretroalimentación es
un método de reforzamiento positivo, que coloca los electrodos
en el abdomen de la persona y a lo largo del área anal.
Un monitor muestra cuáles son los músculos que
se encuentran contraídos y cuáles en reposo.
Estas
dos últimas técnicas, cuya efectividad puede llegar
a ser similar a la de los ejercicios del suelo pélvico,
precisan de equipos especiales, requieren de personal especializado
y de tiempo.
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MEDICAMENTOS
Los
medicamentos utilizados persiguen aumentar la contracción
del músculo del esfínter uretral. El tratamiento
con medicamentos tiende a ser más exitoso en pacientes
con incontinencia por estrés de leve a moderada. Habitualmente
se emplean en combinación con los ejercicios del suelo
pélvico.
La
terapia con estrógeno puede aplicarse en mujeres posmenopáusicas
para mejorar los síntomas de frecuencia urinaria, urgencia
y ardor y también se ha demostrado que aumenta el tono
y el suministro de sangre a los músculos del esfínter
uretral.
Las mujeres con antecedentes de cáncer de mama o uterino
por lo general no deben usar la terapia de estrógeno
como tratamiento para la incontinencia urinaria por estrés.
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CIRUGÍA
La
cirugía para corregir la IU de esfuerzo en las mujeres
es en general muy exitosa,
pero es importante la elección del procedimiento adecuado.
Muchas pacientes también presentan otras enfermedades
como prolapso vesical, rectocele o prolapso uterino que deben
tratarse al mismo tiempo.
La
combinación de los síntomas de la incontinencia
por necesidad urgente de orinar requiere primero un tratamiento
médico que intente mejorar los síntomas. El procedimiento
de elección dependerá de varios factores: la necesidad
de cirugía abdominal para otras enfermedades, el grado
de incontinencia, el grado de movilidad de la uretra y de la
vejiga, etc. En casos simples de incontinencia por estrés
con movilidad uretral leve a moderada, el procedimiento de elección
es el cabestrillo. El paciente puede esperar un 80 a un 90%
de probabilidades de cura o una gran mejoría.
El
procedimiento más extendido en la actualidad es la colocación
de bandas de compresión sobre la uretra. Se trata de
una intervención poco invasiva, con buenos resultados
y con una recuperación rápida tras la intervención.
1.
Tratamientos quirúrgicos
El
tratamiento quirúrgico irá dirigido a aumentar
la resistencia uretral “estabilizando” la uretra
en los casos de hipermovilidad y a conseguir una coaptación
de la uretra, en las disfunciones uretrales intrínsecas.
2.
Indicaciones
La cirugía es muy eficaz para corregir la IU de esfuerzo
en las siguientes situaciones:
3.
Tipos de técnicas quirúrgicas
Actualmente, se dispone de técnicas quirúrgicas
muy eficaces (incluso a largo plazo) y de una agresividad quirúrgica
mínima. Lsa más ampliamente utilizadas son las
bandas
libres de tensión (TVT) o los TOT: consiste en la colocación
de una tira de un material plástico que no se deteriora
con el tiempo, el cual se coloca bajo la uretra, a modo de tirante,
para impedir que ésta descienda cuando se realiza un
esfuerzo, evitando de esta forma la pérdida de orina.

La cirugía se realiza con anestesia raquídea (de
cintura para abajo), a través de una incisión
de 1-2 cm realizada en la vagina. Requiere un ingreso de pocas
horas y la recuperación es muy rápida. Con este
tipo de procedimiento se consiguen resultados completamente
satisfactorios en más del 85% de los casos. Estos resultados
se mantienen a largo plazo.

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PREVENCIÓN
La
realización de los ejercicios de Kegel (contracción
de los músculos del piso pélvico como si se tratara
de detener el flujo de orina) puede ayudar a prevenir el desarrollo
de los síntomas. Si se llevan a cabo estos ejercicios
durante y después del embarazo se puede minimizar el
riesgo de desarrollar incontinencia urinaria por estrés
después del parto. Ver
ejercicios de Kegel.
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